Laboratorio Virológico de Cuyo

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16 de febrero, 2016

¿Que son las hepatitis virales?

Las hepatitis virales se definen como una infección hepática causada por un grupo de virus hepatotrópicos que se han sido identificados en el tiempo y a los cuales se les ha asignado letras que los diferencian, existiendo hasta la fecha cinco virus comprobadamente patógenos para el hombre, los virus A, B, C, D y E.

Estos virus producen una inflamación aguda del hígado que trae como consecuencia una enfermedad clínicamente caracterizada por fiebre y síntomas y signos gastrointestinales como náuseas, vómitos e ictericia.

Los virus causantes de las hepatitis A y E se trasmiten por la ingestión de agua o alimentos fecalmente contaminados mientras que los virus de las hepatitis B, C, y D tienen como fuente de infección la sangre y productos sanguíneos contaminados, en los procedimientos médicos por utilizar equipos contaminados, jeringas y agujas contaminadas con sangre que se comparten en personas que abusan de drogas, así como, dependiendo del virus, puede ser más eficiente la transmisión madre – hijo y a través del sexo no protegido.

Si nos centramos en las tres grandes hepatitis podemos decir que la hepatitis A y B son dos enfermedades que se previenen con una vacuna obligatoria en nuestro país, mientras que para la hepatitis C hasta ahora no hay vacuna para su prevención. Asimismo, una característica diferencial muy importante entre estas hepatitis es que la producida por el virus A es autolimitada, es decir que no evoluciona hacia la cronicidad, mientras que las hepatitis B y C pueden evolucionar hacia la cronicidad y dar formas graves de deterioro del hígado como la cirrosis o desencadenar un cáncer de hígado. 

¿Qué es la hepatitis B?

La hepatitis B es la infección del hígado más común del mundo. La causa el virus de la hepatitis B (VHB), que ataca al hígado y lo lesiona. Se transmite por la sangre, las relaciones sexuales sin protección, las agujas compartidas o reutilizadas, y de la madre infectada al bebé recién nacido durante el parto. La mayor parte de los adultos infectados pueden librarse del virus de la hepatitis B sin ningún problema, pero algunos adultos y la mayoría de los bebés y niños infectados no pueden deshacerse del virus y desarrollan infecciones crónicas.

¿Cuántas personas están afectadas por la hepatitis B?

Alrededor del mundo, 2 mil millones de personas (1 de cada 3 personas) han sido infectadas con hepatitis B, 400 millones de personas sufren la infección crónica (es decir, no pueden librarse del virus), y aproximadamente 1 millón de personas mueren cada año a causa de la hepatitis B y sus complicaciones.

Argentina es un país de baja endemicidad para la infección por el virus B, es decir inferior al 2%, siendo la vía sexual una de las formas más comunes de transmisión.

¿Por qué es tan peligrosa la hepatitis B?

La hepatitis B es peligrosa porque es una “infección silenciosa” que puede infectar a las personas sin que éstas se den cuenta. La mayor parte de las personas infectadas de hepatitis B no saben que tienen la infección y sin querer pueden contagiar el virus a otros a través de la sangre y otros fluidos corporales infectados. Los que adquieren la infección crónica tienen mayor riesgo de desarrollar más adelante enfermedades graves en el hígado, como son la cirrosis y el hepatocarcinoma. El virus puede atacar este órgano continuamente y en silencio durante muchos años sin ser detectado.

¿En qué consiste la hepatitis B “aguda”?

Una infección de hepatitis B se considera “aguda” a partir del momento de contagio y durante los siguientes 6 meses. Esta es la cantidad de tiempo que habitualmente tarda un adulto sano en eliminar con éxito la infección de hepatitis B y desarrollar anticuerpos protectores. Durante la infección aguda, la persona puede contagiar y propagar el virus a otros.

El 90 por ciento de los adultos sanos pueden “recuperarse” eliminando el virus, lo cual se confirma por medio de un análisis de sangre. Una vez que la persona se ha recuperado, ya no ocasiona el contagio y será inmune a infecciones futuras de hepatitis B.

¿En qué consiste la hepatitis B “crónica”?

Cuando una persona presenta durante más de 6 meses un resultado positivo en el análisis para detectar el virus de la hepatitis B, se le diagnostica como hepatitis B crónica, es decir que durante ese tiempo no pudo superar y eliminar al virus a través de su sistema inmune. La infección crónica de hepatitis B puede persistir de por vida. Cerca del 10 por ciento de los adultos que contraen hepatitis B desarrollan hepatitis B crónica.

¿Existe cura para la hepatitis B?

Para la infección “aguda” por lo general no hay más tratamiento que el descanso y medidas de apoyo por parte del médico para tratar los síntomas. Asimismo, existen varios fármacos aprobados en Argentina para el tratamiento de la hepatitis B “crónica”, estos son: los Inerferones alfa y sus variantes peguiladas y los análogos de nucleosidos (lamivudina, entecavir, telbivudina, tenofovir).

Los objetivos del tratamiento de los pacientes con hepatitis B crónica son evitar la progresión de la enfermedad hepática, el desarrollo de cirrosis y de hepatocarcinoma. Distintos estudios han demostrado que la supresión persistente de la replicación viral se asocia a la remisión de la enfermedad hepática.